Estas fechas son conocidas por los múltiples atracones en comidas y cenas de trabajo y familiares. Te contamos qué hacer para tener una buena digestión.

 

Estamos metidos de lleno en estas fechas navideñas que tanto nos gustan y las celebraciones con familiares y amigos se multiplican. Comer y cenar son la excusa perfecta para reunirse y disfrutar, pero en ocasiones se nos olvida cuidar los hábitos alimenticios. Pasamos por alto el cuidado de la salud intestinal y el control de la cantidad que ingerimos. Por eso es posible que te sientas hinchado y los pantalones te aprieten demasiado.

La hinchazón es el resultado de la formación de gases en el tracto gastrointestinal. “En la medicina tradicional china nos referimos a ella como el estancamiento de los alimentos tras haber tenido una gran comilona. Conoces sus síntomas perfectamente: heces blandas, músculos débiles, vientre inflado y presión en el pecho”, explica Mona Dan, acupunturista, herbolaria y dueña de Vie Healing a ‘Prevention’.

Controlar los excesos que se realicen en estas fiestas es primordial para cuidar la salud digestiva. Además de lo obvio, como la Organización Mundial de la Salud aconseja (comer con moderación, en raciones pequeñas y sin repetir; con la práctica de 30 minutos diarios de ejercicio físico), te proponemos una lista de recomendaciones para que estas fechas no se hagan cuesta arriba.

Empieza el día con agua con limón

El limón tiene efectos desintoxicantes porque consigue una mejor absorción de nutrientes y facilita que los niveles de insulina estén estables. Su zumo tiene efectos diuréticos y ayuda a eliminar las toxinas del cuerpo y la piel. También estimula la producción de bilis, lo que contribuye a que la comida se desplace por el intestino con mayor facilidad.

“Beberlo antes de comenzar un día en el que vas a tener muchos excesos aumenta la descomposición de los alimentos, ya que la hinchazón puede ser un signo de que tu estómago no produce los suficientes ácidos estomacales, explica Amanda Frick, médico naturópata de Harvey Health. “Mientras menos toxinas tenga el sistema linfático, menos sensación de estar inflado sentirás. Es muy fácil: antes de ingerir cualquier cosa por la mañana, agrega medio limón a una taza de agua muy caliente. Esto también ayudará a tener un buen tránsito intestinal”, agrega.

Mantente hidratado

Estés o no haciendo dieta, es muy común escuchar lo saludable y beneficioso que es beber entre uno y dos litros de agua al día. Este líquido nos aporta la hidratación necesaria para eliminar toxinas, mejorar nuestra memoria y concentración o evitar dolores de cabeza, entre otras cosas. Es un consejo muy simple, pero cuando te enfrentas a la decisión de hacerlo versus comer esa porción de roscón o turrón, la cosa se pone difícil.

 

Come con moderación, en raciones pequeñas y sin repetir; todo ello combinado con la práctica de 30 minutos diarios de ejercicio físico, según la OMS.

Tu sistema digestivo necesita una buena cantidad para hacer la digestión de forma adecuada. Beberla soluciona los problemas de acidez estomacal y junto con la fibra puede curar el estreñimiento, que con frecuencia, también es consecuencia de la deshidratación. Si te dedicas a la medicina, eres empresario, ama de casa o estás en una oficina, este es un punto a tener en cuenta: las profesiones sedentarias tienen más probabilidad de sufrirla.

“Los calambres y la hinchazón después de una comida de navidad pueden ser causados por la deshidratación. Se acumula demasiada sal y otros conservantes en el aparato digestivo”, asegura Hillary Lewis Murray. No comas y bebas a la vez. Hazlo por separado. El consumo de mucho agua mientras se ingieren alimentos diluye el ácido en el estómago, necesario para descomposición.

Bebe té de jengibre

Esta raíz cada vez tiene más adeptos en nuestro país. Es una gran aliada contra el frío y tradicionalmente se ha usado para la elaboración de dulces, guisos e infusiones. Tiene propiedades antiinflamatorias y expectorantes, por lo que es recomendable su consumo frente a cualquier tipo de afección respiratoria, ya sea catarro, gripe o una simple inflamación de la garganta.

5 remedios naturales

Según James A. Duke, autor de ‘The Green Pharmacy Guide of Healing Foods’, es particularmente efectiva porque ayuda a aliviar los gases y los calambres y calma la actividad intestinal. Ayuda también a mejorar la circulación y alivia la hinchazón. “Una de las primeras cosas a las que recurro si mi estómago está inflado es al té de jengibre”, explica Brianna Bedigian, instructora de yoga. “Para aumentar sus beneficios curativos añade un poco de pimienta negra. Se sabe que la peperina, compuesto activo de esta especia (y lo que la hace picante) ayuda a la digestión y contrarresta la inflamación”, añade.

Es simple, barato y efectivo. Pero antes de prepararlo, revisa tu lengua. “Si está hinchada, pálida o tiene una capa blanca y sientes el abdomen frío, opta por el té caliente; si está roja y el revestimiento es amarillo o estás sudando, tómalo frío y con menta”, explica Frick.

Reduce la sal

Aunque este no sea en sí un remedio, es muy importante tenerlo en cuenta, ya que es clave para combatir y prevenir la inflamación estomacal. Consumir sal o sodio en exceso contribuye a la molesta sensación de hinchazón, ya que puede provocar retención de líquidos.

Controlar los excesos que se realicen en estas fiestas es primordial para cuidar la salud digestiva.

La dosis recomendada por la OMS por día para una persona adulta es de 5 gramos. Sin embargo, el tipo de alimentación que llevamos y la falta de una dieta saludable hace que ese valor se duplique. Añadir grandes cantidades puede convertirse en una malísima idea. Revisa las etiquetas de los ‘snacks’ que te comas porque muchas de estas ‘golosinas’ están llenas de conservantes, colorantes y azúcares.

“Muchos piensan: ‘¡Es Navidad! ¿Qué más da?’. Pero están llenas de calorías innecesarias que provocan inflamación estomacal y calambres. Haz un esfuerzo y mira de qué están compuestos todos estos alimentos que tienen tan buena pinta y que tanto engordan y te hinchan”, aconseja Lewis.

Prueba el aloe vera

Esta planta es un tratamiento tópico popular comúnmente utilizado por sus propiedades antiinflamatorias en quemaduras solares, erupciones, herpes labiales y acné. Pero un estudio ha demostrado que puede reducir el crecimiento excesivo de la levadura ‘Cándida Albicans’ en el intestino, una bacteria producida por una dieta rica en alcohol, carbohidratos y lácteos y que promueve la hinchazón y la incomodidad.

5 remedios naturales

Tomado por vía oral, el zumo o té de aloe actúa como antiinflamatorio y laxante suave que equilibra los niveles de pH. Intenta beberlo con agua, así lo incorporarás creando un gel interno que ayudará a tu organismo. Tomar 50 gramos a diario puede ayudarte a disminuir la acidez durante toda la jornada.