Alcaucín.

ALCAUCÍN

Ruta del Aceite y los Montes. ALCAUCÍN

Desde la Ctra. de Málaga-4104, nos dirigimos a la derecha en dirección a Alcaucín y continuamos hasta llegar al paseo de Las Barriadas, frente del polideportivo municipal, donde empezaremos nuestro recorrido a pie.

Seguimos por el paseo de Las Barriadas hasta el final, girando a la izquierda por C/ de La Fuente, donde se encuentra el Centro de Información Turística de Alcaucín.

Justo a la izquierda se ubica el restaurante Rancho Grande, especializado en mojo picón. Si continuamos recto podremos admirar unas fantásticas vistas desde el pequeño mirador que alberga la Fuente del Pilarillo.

La antigüedad de los edificios a ambos lados de la calle nos sitúan en el centro histórico del pueblo. Continuando nuestro paseo y a unos pasos a la izquierda, nos encontramos con la famosa Fuente de los Cinco Caños, verdadero emblema del pueblo de Alcaucín y que recibe el nombre de sus cinco surtidores. Continuamos por C/ de la Fuente y bajamos hasta llegar a la plaza de La Salida.

Veremos al frente una típica casa blanca con un rincón floral característico de los pueblos blancos andaluces. A nuestra izquierda se encuentra uno de

los establecimientos más famosos del pueblo, el Mesón el Ciervo, especializado en chivo y carnes a la brasa. Subimos las escaleras junto al mesón hasta llegar a la plaza de El Calvario, donde se encuentra la fuente del mismo nombre.

Si tomamos la calle a nuestra derecha hasta el final, descubrimos la pequeña ermita de Jesús del Calvario, del siglo XVII, de estilo barroco y planta cuadrada.

Deshaciendo nuestros pasos, seguimos recto por la C/ Calvario, atravesamos la plaza y giramos a la derecha en el cruce con C/ En Medio. Una vez terminada la calle, a nuestra izquierda podremos ver uno de los edificios más destacados de Alcaucín, el antiguo Cuartel de la Guardia Civil, cuyo estilo mudéjar es reconocible en el portal de entrada y en otros elementos arquitectónicos y decorativos como algunas de sus ventanas.

Empezamos un trayecto zigzagueante, tomando primero a la derecha la C/ de Los Arcos, luego a la izquierda por C/ Alta, nuevamente a la derecha por C/ Nueva y finalmente a la izquierda por C/ Carrión hasta encontrarnos con la fuente del mismo nombre.

Si queremos ampliar el paseo y nos apetece relajarnos en medio de la naturaleza, seguimos recto por C/ Carrión hasta llegar, tras unos 5 km., a uno de los parajes naturales más hermosos de toda la Axarquía: El Alcázar, puerta de acceso al Parque Natural de Sierra Tejeda, Almijara y Alhama, y paso obligado en algunas de las rutas que se dirigen al pico más alto de la Axarquía: La Maroma.

Volviendo atrás, cogemos nuevamente C/ Nueva y la seguimos hasta el cruce con C/ Feria. Siguiendo esta calle hasta el final llegamos a la Plaza de la Constitución, sede los dos edificios institucionales de Alcaucín: el Ayuntamiento, del que destaca el reloj de la fachada y la iglesia de Ntra. Señora del Rosario, del siglo XVIII, en cuyo interior podremos apreciar su camarín con yesería rococó toscamente labrado. Si la puerta de la iglesia está cerrada, preguntamos a los vecinos o al párroco por las llaves.

Saliendo de la iglesia, giramos a la izquierda por C/ de Febrero, seguimos hasta el final y giramos dos veces a la izquierda en C/ Feria y C/ Nueva. En el siguiente cruce,

un nuevo giro a la derecha por C/ Cuesta nos llevará junto a la Fuente de los Arcos, hasta llegar nuevamente al paseo de Las Barriadas, desde donde empezamosnuestro recorrido.

LUGARES DE INTERÉS

Fuente de Los Cinco Caños, emblema de Alcaucín. Recibe el nombre de sus cinco surtidores.

Iglesia Ntra. Sra. de la Asunción, siglo XVIII. Especial interés merece su camarín labrado. Preguntar por la llave al párroco o a los vecinos.

Ruinas del Castillo Zalia. Uno de los restos de fortificaciones más antiguos que se conocen, con impresionantes vistas del paisaje axárquico.

Ermita de Jesús del Calvario, siglo XVII. Abierta todos los días de 9.00 a 20.00 horas.

Fuente de El Carrión. Decorada con imágenes rurales.

Antiguo Cuartel de la Guardia Civil. Uno de los edificios más interesantes de Alcaucín.

ACTIVIDADESDE OCIO

Paraje del Alcázar. Zona de acceso al Parque de la Sierra Tejeda, Almijara y Alhama. Uno de los parajesmás hermosos de toda la Axarquía.

FIESTAS

20 de enero

En la fiesta del patrón de Alcaucín, San Sebastián, es tradicional celebrar al mediodía una verbena popular y un almuerzo a base de productos típicos de la zona, con embutidos y vino del terreno. Tras la comida tiene lugar la procesión del santo, que recorre buena parte del casco urbano.

Finales de marzo o principios de abril

La Semana Santa de Alcaucín, es muy rica tanto del punto de vista gastronómico como de las imágenes que recorren el pueblo. El Jueves Santo se saca el Señor de la cruz al hombro, que es la más pesada y precisa de más gente para llevarla. El Viernes Santo se saca el Santo Sepulcro, que aquí se le llama el Entierro de Cristo, y a las doce de la noche de este mismo día es costumbre pasear por las calles del pueblo a la Soledad, que es llevada por las mujeres solamente.

Muchas personas del municipio siguen haciendo dulces y comidas típicas de estas fechas como el potaje de Semana Santa, los roscos tontos, las tortas de aceite y los buñuelos.

También es típico en el pueblo una tradición que se realiza cada año “Los Judíos”. Salen el Jueves Santo, son un grupo de personas vestidos con ropas antiguas, caretas y con una vara de olivo en la mano acosan a todas la gente que se van encontrando por las calles hasta que les invitan a una copa en el bar.

15 de mayo

Se celebra en el Alcázar. Se sube en romería al Alcázar para reunirse y pasar un rato agradable en compañía de familiares y amigos.

Desde hace ya algunos años se realiza conjuntamente la hermandad de San Isidro de Alcaucín y La Milagrosa de Venta baja.

 

Último fin de semana de mayo

En Los Cortijillos, barriada de Alcaucín, se celebra esta fiesta familiar y acogedora en la que se reúnen familias y amigos, para disfrutar de música, baile y buen ambiente.

 

Principios de agosto

El agua es la principal protagonista de una de las fiestas más divertidas del municipio, la Fiesta del Agua, que se celebra durante el mes de agosto, coincidiendo con la festividad de San Sebastián.

Esta fiesta surgió espontáneamente, corrían días de mucho calor y los vecinos acudían a la plaza del pueblo quejándose de las inclemencias del tiempo. Un grupo de personas instaladas en el balcón del Ayuntamiento comenzaron a lanzar cubos de agua sobre las personas allí congregadas, lo que supuso un alivio de la temperatura y una ocasión de pasar una jornada divertida. Tal fue el impacto que causó sobre los vecinos del pueblo que decidieron instaurar este día como fiesta del municipio.

Principios de agosto

La Feria de agosto se celebra normalmente el primer fin de semana de agosto en honor de San Sebastián, patrón del pueblo. Cada año se va renovando y cada año cuenta con una mayor variedad de actos.

Pasacalles y una amplia oferta de actuaciones conforman la jornada festiva de esta veraniega fiesta.

Un día muy destacado dentro del calendario festivo de esta localidad es el del Festival Flamenco, que ha ido consolidándose con el tiempo.

7 de octubre

Alcaucín celebra su fiesta chica en honor de su patrona, la Virgen del Rosario, con una programación de actividades que se desarrolla durante un fin de semana. Las tradiciones populares centran los tres días de fiesta. Juegos, bailes, música y un encuentro de coros rocieros venidos desde distintos pueblos de la comarca forman parte del atractivo programa de estos días.

En la jornada del domingo se suele compartir una gran paella. Al atardecer dan comienzo los actos religiosos con la celebración de la misa y procesión en honor de la patrona.

Patrimonio Histórico – Artístico

La ocupación de su territorio se remonta a la Prehistoria como ha quedado constatado en la Cueva del Boquete de Zafarraya, conservando una de las fortalezas islámicas más importantes de la Axarquía, el Castillo de Zalia. A la época moderna corresponden la iglesia de la Virgen del Rosario y la Ermita del Calvario, referentes religiosos de la localidad.

Cueva del Boquete de Zafarraya.

Está situada a unos cuatrocientos metros al sudoeste del puerto de montaña del Boquete de Zafarraya, y a unos 450 m. de la localidad de Ventas de Zafarraya, ya en la provincia de Granada. Se abre al pie de un acantilado calizo, a unos 30 kilómetros de la costa y tiene una altitud de 1.100 metros sobre el nivel del mar. Fue declarada Zona Arqueológica en 1996.

Sus dimensiones son muy reducidas, pues tan solo penetra en la roca una veintena de metros, mientras que su anchura oscila entre los 0,5 y los 2,5 metros. No se trata de un asentamiento permanente o de larga dura- ción, sino de un lugar de refugio estacional de un grupo humano dedicado a la caza.

Las excavaciones arqueológicas han pro- porcionado restos óseos humanos y de animales y algunos materiales líticos que han permitido conocer la vida de los habitantes ocasionales de la cueva, quienes no alteraron el espacio doméstico, salvo por la presencia de un pequeño hogar situado junto a la entrada. En cuanto a los restos óseos de animales, aun- que hay alguno perteneciente a ciervos, caballos o uros, la mayoría corresponden a ejemplares jóvenes de cabra montés, cazados en la primavera o verano, lo que indica el período de ocupación de la cueva cada año.

El material lítico aparecido, casi exclusivamente de sílex, corresponde a la cultura musteriense y se compone de denticulados, raederas, puntas y lascas de alta calidad, procedentes de un radio de doce kilómetros del yacimiento (de Alcolea, en Periana, o Alfarnate), aunque a escasos metros de la cueva hay sílex, pero de peor calidad, que no fue utilizado. Todo ello indica una especialización y un perfecto conocimiento de los recursos que ofrecía el medio.

Pero quizás lo más importante que ha proporcionado la cueva son los restos óseos muy fragmentados pertenecientes a varios individuos neandertales; se han podido identificar hasta nueve. Entre ellos destacan dos mandíbulas, una de ellas la más completa aparecida hasta hoy, y un fémur, pertenecientes a dos individuos de entre 25 y 30 años. Los huesos, algunos quemados, tienen señales de descarnamiento, lo que lleva a pensar en una actividad antropofágica en la comunidad que hace 35.000 años ocupó la cueva del Boquete de Zafarraya, uno de los principales yacimientos para el estudio de los neandertales en la Península Ibérica.

Castillo de Zalia.

Se trata de una de las fortalezas más importantes de la comarca, no sólo por sus estructuras conservadas, sino por estar emplazada en un lugar estratégico en el camino que, cruzando un paso natural de comunicación accesible por el Boquete de Zafarraya, enlaza el litoral de la Axarquía con la capital granadina.

La historia de Zalia va pareja a los principales acontecimientos de al-Andalus en nuestras tierras. Las primeras noticias procedentes de fuentes escritas se remontan al año 909 y nos hablan de un episodio bélico protagonizado por Umar ibn Hafsun, líder de la rebelión contra los ejércitos del emir. También sabemos por los cronistas islámicos que en 1082 la fortaleza rendirá acatamiento a Abd-Allah, rey de Granada, en lucha contra su hermano Tamin ibn Buluggin, príncipe de Málaga. En el siglo XII el geógrafo al-Idrisi citará a Zalia como cabeza de distrito, que seguirá ocupando una importante posición muchos años después al ser el principal bastión defensivo de la Axarquía, dado que controlaba el paso del Boquete de Zafarraya.

A mediados del siglo XIV, Ibn al-Jatib nos da las primeras noticias de su decadencia, mencionando una degradación del poblamiento, quedando el lugar prácticamente destinado a albergar la guarnición militar.

En septiembre de 1485 es definitivamente ocupado por los cristianos, quedando en el castillo, hasta la toma de Vélez Málaga, un reducido contingente militar. Conquistada esta última ciudad, se incluyen las tierras y la villa de Zalia en los Repartimientos de Vélez y se nombró como alcaide de la fortaleza a su conquistador, García Maldonado, planeándose como debían de construirse las nuevas casas y el trazado de las calles, aunque parece dudoso que se produjera un repoblamiento efectivo.

No obstante, la importancia estratégica de la fortaleza de nuevo recobrará protagonismo en la sublevación morisca de 1569, siendo ocupada por las tropas de D. Antonio de Luna para controlar el paso entre las Alpujarras y el castillo de Bentomiz y asegurar la protección de la zona. Desde entonces el castillo ha permanecido abandonado hasta nuestros días y su degradación ha sido cada vez mayor.

Los restos que se conservan corresponden a un castillo de doble recinto amurallado, de trazado irregular adaptado al terreno. El recinto inferior tiene gruesos muros de mampostería con torres cuadradas y algunas circulares, habiendo desaparecido varios lienzos de muralla, mientras otros están muy desplazados. El recinto superior, más regular, tiene en el interior un aljibe rectangular, que le permitía asegurarse el agua, conocido como “la alberca de la reina”, y una impresionante puerta de ingreso flanqueada por dos grandes torres de mampostería, recrecidas de tapial en la parte alta.

Iglesia parroquial de Nuestra Señora del Rosario.

Ubicada en la Plaza de Constitución, la iglesia de Alcaucín se funda el 21 de abril de 1732, bajo el episcopado de D. Diego González de Toro. Su estructura es sencilla, con planta formada por dos naves separadas por pilares que descansan en tres arcos de medio punto. La cubierta actual es una armadura restaurada, aunque gracias a documentos fotográficos se conoce la armadura original, que era de par y nudillo con aspas y cruces en los tirantes.

En la sencillez del templo destaca especialmente el camarín rococó, con un arco decorado por una guirnalda de rocallas y flores, que da paso a una pequeña estancia cuyas esquinas se decoran con pilastras adosadas. El espacio se cubre con una bóveda con nervios que confluyen en el centro en un rosetón, ornamentados con guirnaldas de flores y rocallas que enmarcan símbolos pasionistas.

En cuanto a las imágenes destacan la Virgen de los Dolores, el Nazareno, fechado en el  siglo XIX, y una Inmaculada y un Niño Jesús del siglo XVIII.

La iglesia, restaurada después de 1945, presenta en el exterior una portada, con vano en arco de medio punto, decorada más recientemente con pilastras cajeadas a ambos lados, y entablamento sobre el que se disponen aletones y molduras finalizando en un frontón partido. Las campanas se colocan en una espadaña con dos arcos de medio punto con pilastras intercaladas; sobre ellos se alza un frontón triangular con un óculo central.

Ermita de Jesús del Calvario.

Es una obra del siglo XVIII, erigida por Doña Ana de Béjar en estilo Barroco. Tiene planta cuadrada y se cubre con armadura de madera. La portada está realizada en ladrillo visto, material que la hace destacar del encalado de la fachada, y se compone de un arco rebajado con rosca moldurada, flanqueado por pilastras cajeadas acabadas en punta. Sobre el arco se dispone un óculo, rematando el conjunto una espadaña con frontón triangular.