La propia víctima avisó al 091 informando que había ingerido entre 150 y 200 pastillas -con ánimo suicida- en su domicilio. Dada la urgencia de los hechos y que el requirente no abría la puerta de la vivienda, los agentes tuvieron que franquear la puerta del piso y practicar maniobras de reanimación al ciudadano, que fue localizado inconsciente en la bañera -con el agua al cuello- y un cuchillo en el pecho.

Dos agentes de la Policía Nacional han salvado la vida a un vecino de Málaga la madrugada de este miércoles tras practicarle maniobras de reanimación en su vivienda. Fue la propia víctima quien, momentos antes, avisó a la Sala del 091 informando que había ingerido entre 150 y 200 pastillas con ánimo suicida.

Dada la urgencia de los hechos, sumando además que el requirente no abría la puerta del domicilio ni contestaba a las reiteradas llamadas telefónicas, los agentes tuvieron que franquear la puerta del inmueble y, tras localizar a esta persona inconsciente en la bañera -con el agua al cuello- y un cuchillo en el pecho, le practicaron primeros auxilios.

Los hechos tuvieron lugar sobre las 03:45 horas de este miércoles día 6 de febrero. Un vecino de la zona centro de Málaga llamó al 091 para avisar de que había ingerido entre 150 y 200 pastillas con ánimo suicida.

Una dotación policial se desplazó rápidamente hasta el domicilio de aquella persona. Pese a la insistente llamada a la puerta de la vivienda, nadie abría la puerta ni siquiera contestaba a los requerimientos de los agentes.

Observación a través de la mirilla

Una de los policías intervinientes pudo observar a través del hueco de la mirilla de la puerta principal a un varón en el baño, dentro de una bañera, inmóvil y con el agua al cuello.

Dada la situación de urgencia, los agentes no dudaron en franquear la puerta y, tras sacar al hombre del agua, le practicaron primeros auxilios -llegando este incluso a recobrar la conciencia-.

La persona auxiliada fue trasladada momentos después en ambulancia a un hospital de Málaga donde quedó ingresado. No se teme por su vida.