El grupo municipal de Izquierda Unida dio traslado de la denuncia a la Defensoría a mediados del mes de octubre.

 

Desde IU, han sido muchas las ocasiones en las que, a través de diferentes iniciativas, se ha denunciado la problemática del agua: desde la denuncia ante la Fiscalía en 2015, con un procedimiento de investigación aún abierto, al actual requerimiento al Defensor del Pueblo para buscar amparo ante la indefensión que sufren los ciudadanos por la pasividad de la administración local y la mala gestión de la empresa concesionaria, Aqualia.

Desde la defensoría, una vez abierta la investigación y analizada la problemática , requerirán al Ayuntamiento para que cumplan con su obligación de vigilar y controlar que el suministro de agua llegue a los ciudadanos con las garantías que corresponde a este elemento vital.

La concejala de IU, Alicia Pérez, ha informado que: “a pesar de las numerosas denuncias, ya no sólo de este grupo municipal sino de muchos vecinos y vecinas, por los graves perjuicios que tienen que asumir, entre los que están el coste económico para hacer frente a la reparación por las averías ocasionadas debido al exceso de residuos con que llega el agua, no ha sido hasta esta semana pasada y justo cuando nos ha llegado la notificación del Defensor del Pueblo de la admisión a trámite de este asunto, cuando el Concejal de Agua ha anunciado que intentarán resolver la situación”.

“La solución de la situación debería pasar por tratar el agua bruta que se recoge de los pozos Molino de las Monjas a través de la planta potabilizadora y no incorporarla directamente a nuestros grifos”, ha explicado Alicia Pérez que sostiene que: “según la propia empresa en el vídeo divulgativo de su pagina electrónica, explica que los procesos que garantizan la potabilidad del agua del grifo en nuestras casas, trabajos, fábricas, etc.. comienzan en la Planta de Tratamiento, la ETAP”.

Descripción que la propia Aqualia realiza en su página:

“Se eliminan ramas y piedras, mediante rejas, arenas mediante desareneradoras, o microalgas mediante flotadores; también se realizan los procesos de oxidación y floculación-coagulación, mezclando ciertos reactivos con las materias en suspensión para eliminarlas más fácilmente. Las aglomeraciones resultantes se llaman flóculos. Y, si es necesario, se añade también un corrector de ph para mejorar el tratamiento. A continuación, el agua pasa a un decantador en el que los flóculos crecen y se hacen más pesados quedando depositados en el fondo. Y el agua ya clarificada es conducida mediante canales superficiales a un canal conector para su envío a la siguiente fase”.

Desde IU, aclaran que esta parte del proceso de tratamiento del agua en Vélez-Málaga no se realiza porque se instaló una tubería expresamente para ello. Esta tubería dirige el agua de los pozos Molino de las Monjas a los depósitos de El Romeral y La Fortaleza, sin pasar por la ETAP.

Esa obra costó más de 1 millón de euros, la ejecutó Aqualia por encargo del entonces alcalde en funciones, Delgado Bonilla, y es asunto de investigación judicial por las presuntas irregularidades en el proceso de contratación.

Según Pérez, es muy grave lo que está sucediendo: “en nuestros grifos ya estamos viendo los resultados: centenares de averías, cambio de calentadores; rotura de electrodomésticos, una costosa carga para las económias familiares. En nuestro organismo, aún no sabemos qué consecuencias puede tener. Y, todo esto para que el negocio de Aqualia, mantenga sus beneficios, con un ahorro para la empresa en el coste del agua que desde 2016 ya supera el medio millón de euros”.

Estos asuntos son los que esclarecerá el Defensor del Pueblo, solicitando información al Ayuntamiento y a la empresa, además de la investigación que está llevando a cabo el juzgado a instancias de la Fiscalía en la denuncia formulada por Izquierda Unida.

DEFENSOR DEL PUEBLO_QUEJA ADMITIDA A TRÁMITE