El regidor veleño visitó la primera fase de esta actuación donde el Gobierno liderado por el PSOE ha trabajado insistentemente para poder ejecutar esta mejora en beneficio de los ciudadanos de la zona y donde ya se han instalado las dos pasarelas de madera sobre el curso de los arroyos Santillán y Chilches, con una inversión de cerca de 334.000 euros.

 

El secretario general del PSOE de Vélez-Málagaalcalde de la ciudad, Antonio Moreno Ferrer, visitó este miércoles la zona donde están concluyendo los trabajos de la primera fase de la Senda Litoral de Vélez-Málaga, que ya es una realidad.

El proyecto comprende el tramo desde el Arroyo Santillán al Arroyo de Chilches y llega para dar respuesta a una antigua demanda vecinal en esa zona; que se suma a otras actuaciones que el PSOE tiene previstas como el proyecto del acerado norte, que también dotará al territorio de importantes mejoras en infraestructuras y accesibilidad que garanticen un mayor bienestar de los vecinos y vecinas.

Moreno Ferrer recordó que el consistorio está a la espera de recibir, por parte de la dirección provincial de Costas, el visto bueno para los tramos sucesivos de la senda y así poder continuar con las obras que completen la senda a su paso por Vélez-Málaga.

“Estamos ante un compromiso cumplido gracias a un Gobierno liderado por el PSOE y por el que siempre he apostado. Continuamos trabajando desde el Partido Socialista para potenciar las inversiones, la actividad económica y la creación de empleo en todos y cada uno de los territorios del municipio, por lo que nuestra intención es completar la Senda Litoral para nuestra ciudad lo antes posible”, destacó Moreno Ferrer.

El proyecto, a cargo de la empresa Media Madera Ingenieros y Consultores, S.L., especializada en la construcción de estructuras de madera, está actuando sobre unos 450 metros de terreno donde va el sendero que transcurrirá paralelo a la N-340 y contempla además barandillas de seguridad, zonas de vegetación y áreas de aparcamiento.

Las dos pasarelas que ya se han colocado están realizadas en madera de pino silvestre y, en el caso del arroyo de Chilches se trata de una pasarela de 30 metros de longitud y en el de Santillán de 16 metros; ambas con una anchura de 3 metros de paso útil y con su correspondiente barandilla de seguridad.