La mujer, de 19 años, contó a los agentes que fue agredida por tres individuos encapuchados que se apearon de un coche y le arrebataron el bolso y que uno de ellos, además, la agredió con una piedra en la cabeza que la hizo caer al suelo.

 

  • Los investigadores constataron que los hechos no habían ocurrido como indicaba la denunciante tras las numerosas contradicciones en las que incurrió.
  • Los agentes demostraron que la joven fingió ser víctima de un robo con violencia para justificar su comportamiento ante sus padres y evitar contrariarles.

Agentes de la Policía Nacional han investigado en Ronda (Málaga) a una mujer de 19 años como presunta responsable de un delito de simulación de delito.

La joven presentó una denuncia, el pasado día 21 de abril, en dependencias de la Policía Nacional, en ella explicaba que ese mismo día, a primeras horas de la mañana, se encontraba en una discoteca de la localidad en compañía de varias amigas, cuando salió a la calle con la intención de tomar el fresco. Minutos más tarde, en el momento en que se encontraba en la calle María Cabrera, vio cómo tres jóvenes se apeaban de un vehículo y, tras arrebatarle el bolso de un fuerte tirón, uno de ellos, además, la agredió golpeándole con una piedra en la cabeza.

La joven, que había sido derivada a los servicios de emergencias para ser atendida de las lesiones que presentaba, realizó la denuncia tras finalizar  en el centro médico.

Los investigadores constataron que en el día y a la hora en que ocurrieron los hechos denunciados, no se había producido ningún robo con violencia ni ninguna agresión en la zona. Las contradicciones de la supuesta víctima despertaron las sospechas de los investigadores que, tras sus pesquisas, comprobaron que la joven había caído accidentalmente al suelo tras una noche de fiesta y cómo la investigada había denunciado el robo con violencia y la agresión por temor a contrariar con su comportamiento a sus progenitores.

Finalmente, la denunciante ha sido imputada por simulación de delito

Consejos

La Policía Nacional advierte que denunciar hechos inexistentes tiene graves consecuencias. Fingir ser víctima de un hecho que no ha ocurrido constituye un delito y puede suponer más de un quebradero de cabeza. Nunca finja lo que no ocurrió. Denunciar un robo “inventado” supone la utilización de numerosos recursos humanos y materiales para la investigación de unos hechos que no sucedieron y que restan esa dedicación al seguimiento de los ilícitos efectivamente cometidos.