La directora de Pesca y Acuicultura, Margarita Pérez, se ha reunido en Sevilla con representantes de Fedepesca y otras asociaciones provinciales.

 

La directora general de Pesca y Acuicultura, Margarita Pérez, se ha reunido esta semana en Sevilla con el presidente y la directora gerente de la Federación Nacional de Asociaciones Provinciales de Empresarios Detallistas de Pescados y Productos Congelados (Fedepesca), Francisco Abad y María Luisa Álvarez, y con los presidentes de las asociaciones provinciales del comercio minorista de Andalucía para abordar cuestiones relacionadas con el sector. Durante el encuentro, la directora general ha informado a los asistentes de la línea de ayudas que convoca anualmente la Consejería de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural para apoyar actuaciones de promoción y comercialización de productos pesqueros y acuícolas, de la que también puede beneficiarse este colectivo.

Según Margarita Pérez, el objetivo de esta reunión ha sido “informar personalmente a este eslabón del sector y de la cadena de comercialización de las ayudas que pueden tener a su alcance”. En este sentido, se ha comprometido con los asistentes a organizar para el próximo mes de septiembre unas jornadas que profundicen en este asunto. Así, por una parte se abordará la cuestión de trazabilidad de productos pesqueros y la normativa al respecto y, por otro, se proporcionará la información necesaria para que puedan optar, quienes estén interesados, a la próxima convocatoria de ayudas.

Asimismo, Pérez les ha animado a constituirse como federación regional para ser “más fuertes, impulsar acciones conjuntas y tener más peso en la interlocución con la Administración”. En este sentido, les ha recordado que el futuro Consejo Asesor de la Pesca tiene una vocalía reservada para este colectivo.

Fedepesca representa actualmente a más de 7.000 establecimientos detallistas de venta de productos pesqueros y acuícolas frescos y congelados que emplean a más de 23.000 personas. Su objetivo primordial es la defensa de los intereses del sector y la mejora de sus condiciones, así como el fomento de la adaptación a las nuevas obligaciones legislativas y la orientación de sus empresas hacia la excelencia empresarial, con la intención prioritaria de ayudarlas a conseguir, entre otros, un objetivo claro para todo empresario de alimentación: la seguridad alimentaria.