Elena Aguilar y Clara Perles visitaron el taller malagueño del artista afincado desde joven en La Cala del Moral.

 

Las ediles que conforman el grupo municipal de Ciudadanos en Rincón de la Victoria, Elena Aguilar y Clara Perles, han visitado el taller malagueño del imaginero Nicolás Torres, afincado en la localidad de La Cala del Moral desde los 19 años. Este artista autodidacta está considerado dentro de la provincia de Málaga como uno de los talentos jóvenes de más proyección.

A pesar de que comenzaba a realizar sus primeros encargos de imágenes religiosas hace apenas seis años, actualmente llevan su firma algunas de las dolorosas y nazarenos de importantes iglesias de la capital costasoleña, así como de localidades como Coín, Valle de Abdalajís, Villanueva del Rosario o El Valdés (Moclinejo).

Para apoyar de primera mano a este artesano, que como otros tantos en su tierra natal daba sus primeros pasos en el mundo de la joyería, ambas ediles acudieron al taller, próximo al Hospital Materno Infantil de Málaga. Elena Aguilar ha subrayado “la profesionalidad y calidad humana” de uno de los autores que ya ponen firma a imágenes en templos tan conocidos en la capital como son la Iglesia de la Trinidad o la de San Pablo.

“Para nuestro municipio es un orgullo poder tener como artista de adopción a alguien con tanta personalidad y talento. Próximamente vamos a poder disfrutar en Rincón de la Victoria de una muestra que nos va a permitir conocer casi una treintena de obras físicamente y otras cinco en fotografías, porque están expuestas al culto en otras tantas parroquias».

«Representa la incansable labor de años de un nuevo referente en la provincia”, manifiesta la también edil rinconera de Cultura, Clara Perles.

Para la portavoz de Cs y segunda teniente de alcalde de Rincón de la Victoria, Elena Aguilar, con independencia de las creencias y de la cultura de aquellas personas que puedan pasar esas semanas por la exposición, los trabajos de Nicolás Torres “no dejarán a nadie indiferente”. De hecho, las imágenes que llevan su firma “son habitualmente reconocidas por la mirada que transmiten y que sólo este imaginero es capaz de impregnar en ellas”.

El propio autor se reconoce como “autodidacta, lo que ha podido generar críticas en momentos puntuales. Pero considero que en arte el verdadero jurado es el público de a pie, la gente sencilla a la que tu obra le transmite algo diferente”.

Nicolás Torres expresó a las ediles rinconeras que comenzó en la imaginería bastante tarde, superado los 35 años, a raíz de que su hija de apenas cinco le encomendó “hacer un Cristo en plastilina para un trabajo de clase”. Fue tal el éxito de ese trabajo que no tardó en empezar a practicar y a realizar unos primeros encargos.

“Lo más llamativo que me ha podido pasar a lo largo de estos últimos años es colocar una imaginen a tamaño real, de metro ochenta, en un escaparate para una Semana Santa y ver a los pocos minutos gente a las puertas del comercio rezándole. Es algo indescriptible”, manifiesta.