Esta claro que con el ritmo de vida que llevamos tarde o temprano nuestra espalda acabe resintiéndose, solo tienes que seguir algunos consejos y cuidar tu postura y notaras los resultados en tu beneficio. 

 

El dolor de espalda puede ser un verdadero impedimento y nuestro modo de vida excesivamente sedentario, junto con las malas posturas, son sin duda una bomba de relojería a punto de estallar. Sea provocado por un daño en los nervios o porque te sientes de la peor manera posible en el sofá, piensa que no estás solo, de hecho, es una de las principales causas de incapacidad en todo el mundo, según la Organización Mundial de la Salud.

En la mayor parte de las ocasiones el dolor suele remitir en una o dos semanas, pero si piensas que es insoportable y estás buscando un remedio efectivo y que funcione cuanto antes, hay varias prácticas que puedes llevar a cabo para sanarte. Como sabes, es mejor prevenir que curar, por lo que también puedes llevar un estilo de vida que te ayude a no experimentarlo más.

Encontrar alivio

Lo primero que vendrá a tu cabeza serán, probablemente, los antiinflamatorios. «La mayoría de las veces, cuando tienes dolor de espalda, se trata de tensión muscular o de ligamentos, por lo que los medicamentos pueden ayudarte», explica el doctor Justin Park en ‘Prevención’.

Pero si el dolor es crónico y debes hacer uso constante de ellos, puedes acabar sufriendo dolores gastrointestinales, por lo que es recomendable que no los tomes más de diez días seguidos sin consultar a un médico. El ibuprofeno o el naxoprofeno suelen ser la mejor opción en estos casos, aunque también puedes probar con cremas, relajantes musculares o, si todos esos tratamientos fallan, la cortisona puede ser efectiva, pero obviamente, antes debes consultar a un médico.

La mayoría de las veces se trata de tensión muscular por lo que los medicamentos pueden ayudarte, aunque la prevención es mejor.

Por otro lado, si piensas que además del ibuprofeno necesitas otro calmante urgente, lo mejor es que recurras al alivio a través del frío o el calor. El enfriamiento localizado cierra los capilares y reduce el flujo sanguíneo, además de frustrar la capacidad de los nervios para conducir señales de dolor.

Saca una bolsa de guisantes o cualquier otro congelado, el que más rabia te dé, y durante las primeras 48 horas que se presenta el dolor colócala en la zona durante 20 minutos, varias veces al día. Debes alternarlo con calor, pues este afloja los músculos y aumenta la circulación, por lo que cuando termines con el frío usa la almohadilla térmica.

Qué mejorar

Luchar contra el dolor es muy efectivo, pero hay otra cosa aún mejor: no tenerlo. Por ejemplo, los zapatos que utilizas son fundamentales. Si eres mujer ya sabrás que los tacones no son la mejor opción para la espalda, puesto que te obligan a arquearla un poco. Pero si no concibes un mundo sin ellos, el doctor Park recomienda usar zapatos planos o zapatillas de deporte cuando tienes que caminar y llevar los tacones en una bolsa.

No te equivoques pensando que los zapatos planos son la solución, pues tampoco son buena idea, lo ideal es que sean un poco acolchados.

Y hablando de colchones, el de tu cama también es algo en lo que debes fijarte. La media de su vida útil suele ser inferior a diez años, aunque no hay una regla estricta, pero si tiene más de ocho es buena idea que vayas pensando en comprar uno nuevo pues puede que tenga que ver con tus dolores mucho más de lo que piensas.

Los estiramientos

Por supuesto, también son buena idea para prevenir las molestias, así como caminar cada cierto tiempo si tienes que estar muchas horas frente a tu escritorio. Si llevas un tiempo pensando en apuntarte a yoga o a pilates porque has oído en algún sitio que es bueno para la espalda, desde aquí te lo confirmamos.

Quizá suene extraño pensar que el perro boca abajo puede ayudarte en algo, pero los estiramientos que harás en esas clases mejorarán con mucho tu condición, así que no pierdes nada. «No solo tienen un impacto nulo«, explica el doctor, «sino que pueden ser muy terapéuticos y es posible que notes cambios positivos en tu columna vertebral y tu postura«.

Acupuntura y masajes

Una ventaja para tu incomodidad: los dolores son una excusa legítima para recibir un masaje semanal. Gran parte del dolor de espalda se debe a la distensión muscular, por lo que podrás mejorar. La acupuntura, por su parte, puede proporcionar incluso más alivio que los analgésicos, según una investigación de 2013. Seas más o menos crédulo, las agujas parecen cambiar la forma en que reaccionan los nervios y pueden reducir la inflamación alrededor de las articulaciones, así que, ¿por qué no probarlo?