El artista cordobés Paco Melero inaugura mañana, 19 de febrero, a las 8 de la tarde, una muestra de pirograbados y guadamecíes en la Sala Municipal de Exposiciones, en calle Almirante Ferrándiz 14, que con el nombre de “A fuego lento”, podrá visitarse hasta el 7 de marzo en horario de 11 de la mañana a 2 de la tarde, y de 5 a 9 de la noche.

 

Melero es pirograbador. Tal vez, el único representante de este oficio en Andalucía. Lleva años desarrollando un trabajo muy personal mediante esta antigua técnica de dibujo “a fuego lento” que en la China de la época la conocían como bordado con agujas de fuego, y que remonta sin duda a las primeras manifestaciones gráficas de la humanidad.

Influido por los viejos oficios, las artes aplicadas a la arquitectura, y la estética andalusí, y alentado por cierta motivación contemporánea, llevó hace tiempo, imprevisiblemente, su “lápiz de fuego”, no ya a maderas, más duras, más blandas, con más o menos veta… sino también al cuero, muy relevante en su Córdoba natal, donde ha sido soporte de bellísimas pinturas: Guadamecíes, que, procedentes de Damasco, tuvieron gran esplendor en el Al-Ándalus del s. X, siendo uno de los obsequios más apreciado en la refinada corte del Califato de Córdoba.

El hilo conductor de su trabajo es la geometría. Y sus piezas se debaten caprichosamente entre la pequeñez de una olambrilla (aludiendo al tamaño de los azulejillos alambreños), la presencia de un rosetón o el disimulo de un dintel. El propio autor define su trabajo: “Asimilé, con un entusiasmo, eso sí, contemporáneo, la lentitud, esa otra forma de entender el tiempo y de medir la vida, del oficio antiguo. Y en cierto modo, esto se ha ido convirtiendo en una pequeña rebelión… Silenciosa y lenta”.