Desde la formación morada no comprenden cómo se pretenden sufragar las obras del tranvía o la compra de Las Claras con fondos destinados a otros fines. Además, advierten de las dificultades para justificar una inversión que en todo caso solo podría ser recuperada tras su ejecución.

 

Con fecha 22 de mayo de 2017 se publicó en el BOE la Resolución de 18 de mayo de 2017, de la Secretaría de Estado de Presupuestos y Gastos, por la que se concedía al municipio de Vélez-Málaga la ayuda correspondiente a la segunda convocatoria de la selección de Estrategias de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (EDUSI), que serán cofinanciadas mediante el Programa Operativo de Crecimiento Sostenible FEDER 2014-2020.

Como explicaron en rueda de prensa el primer teniente de alcalde, Marcelino Méndez-Trelles y la concejala de Empresa y Empleo, María José Roberto, la ‘EDUSI BIC Vélez’, dotado con 10 millones de euros, contemplaba como principales zonas de actuación el casco histórico de Vélez, el entorno del antiguo castillo de Torre del Mar y las torres vigías y otras estructuras defensivas repartidas por todo el término municipal.

Sin embargo, un año y medio después no solo no tenemos noticia alguna de los anteriores proyectos -lo cierto es que para 2018 solo hay consignados 220.000 € en concepto de EDUSI-, sino que hemos ido teniendo noticia de las pretensiones de nuestros gobernantes de cargar a estos fondos inversiones que no estaban inicialmente previstas y que desconocemos de qué modo podrán justificar. Es el caso del Convento de Las Claras, cuya compra anunciaron hace unos meses que pretendían hacer efectiva echando mano de este programa o, como hemos visto publicado en los últimos días, de la puesta en marcha del tranvía después de que tres años de fotos, anuncios y negociaciones no hayan servido para que Ayuntamiento y Junta de Andalucía llegasen a firmar el convenio por el cual esta última se comprometía a ayudar económicamente a recuperar el servicio.

De este modo, según estas fuentes periodísticas, la intención es cargar los dos millones de euros -500.000 más de los inicialmente previstos- que costaría reparar la infraestructura a esta Estrategia europea, fórmula desesperada que al parecer han encontrado para intentar cumplir con la que fuese promesa estrella del PSOE en las últimas elecciones municipales y el gran compromiso tanto del alcalde Moreno Ferrer como del concejal de Transportes, el andalucista Méndez-Trelles durante estos años de mandato.

Desde Podemos el temor es que convirtiendo este programa en un cajón de sastre, o comprometiendo los objetivos por los que fue concedido, los 10 millones de la EDUSI den al final menos de sí que los 12 de su predecesor, el extinguido Plan URBAN. Sin contar con que incluso pudiendo utilizar estos fondos para reparar la infraestructura aún desconocemos cómo se piensa financiar el déficit de explotación del servicio sin tener cerrado el 40% que la Junta en principio se habría comprometido a sufragar.

Demasiadas dudas como para estar mínimamente tranquilos y demasiadas noticias con olor a elecciones.