A días del inicio de la Semana Santa las fachadas del monasterio, declarado Bien de Interés Cultural, presentan un aspecto de grave deterioro. Pese a que la Ley obliga al propietario a garantizar la “seguridad, salubridad y ornato público” del edificio, la pasividad es total.

 

Se acerca la semana santa de Vélez-Málaga y como cada año se supone que el Ayuntamiento habrá enviado órdenes de ejecución a los propietarios de viviendas, solares y locales en las zonas del recorrido recordándoles la obligación de mantener el ornato y la seguridad de las mismas.

Entre estos inmuebles debería encontrarse el Real Monasterio de Nuestra Señora de Gracia (Las Claras), que posee fachadas a las calles Félix Lomas, Compás y Martillo, fachadas que, como el resto del edificio, presentan un notable deterioro.

Como puede observarse simplemente desde el exterior, existen una serie de desperfectos en los revestimientos estas fachadas que han generado el desprendimiento de los mismos en amplias zonas, el deterioro de los elementos decorativos en cornisas, arcos y zócalos, hasta convertir las fachadas en paramentos abandonados y en proceso de descomposición.

Además, existen zonas de las propias fachadas que podrían generar un problema de seguridad, como son los elementos decorativos cerámicos de la coronación de cerramientos o los revestimientos desprendidos en arcos y cornisas.

Es notable también el desprendimiento del material de revestimiento tanto en Calle Compás como en Félix Lomas y muy preocupante la situación del muro de Calle Martillo, que ha perdido su verticalidad y que presenta en algunas zonas grietas y fisuras preocupantes.

Esto por no contar la situación de los elementos de carpinterías exteriores, protegidos expresamente por nuestro PEPRI, que presentan una situación de total abandono, tanto en lo que se refiere a la puerta de acceso al patio (recordemos, fechada en 1880), así como las rejas y puerta de acceso al templo, que presenta un estado de oxidación y falta de mantenimiento que puede llegar a comprometer su recuperación.

No cabe duda que el Ayuntamiento de Vélez Málaga cuenta con ordenanza y normativa suficiente para aplicar los criterios que en ellos se marca y que deberían bastar para exigir el cumplimiento de las mismas a Unicaja (dueño actual del edificio), impidiendo que este propietario se despreocupe de sus obligaciones respecto al municipio de Vélez Málaga, permitiendo que uno de los edificios más importantes, simbólicos y queridos por los habitantes de nuestra ciudad, presente este lamentable estado.

Por todo lo anterior y dado que ninguno de nuestros anteriores llamamientos ha surtido efecto, esta semana hemos registrado un escrito solicitando al Ayuntamiento que, por la singularidad del edificio, por imperativo legal y por evitar agravios con el resto de vecinos de la zona, se le notifique a la propiedad la necesidad imperiosa de cumplir con su obligación de mantener en estado de “seguridad, salubridad y ornato público” las fachadas de Las Claras. No es ni mucho menos el tipo de intervención que el edificio requiere, pero es ya lo mínimo exigible.